DM-2851975
Se envolvían en papel ordinario (foto 2), como todos los paquetes de la época, practicando un orificio para el objetivo. Lo normal es que no llamasen mucho la atención pues la fotografía no estaba muy difundida aún.
En su interior lleva doce placas de cristal de 8,5×11, que, una vez impresionadas por medio de una palanca, se las hace caer por gravedad hacia el fondo de la cámara (fotos 4 y 5).